9 de febrero de 2010

HA LLAMADO USTED A UN CALL CENTER?



La noche del pasado, 12 de octubre, día en que el lehendakari Patxi López acudió a los actos del Congreso para festejar la hispanidad, no vi la tele y me acosté pronto. Me desperté de madrugada a apagar mi ordenador y ví dos manchones grandes en la pared de mi estudio. Dí un grito como , probablemente lo hiciera, hace ya algunos años, Dña María Gómez, que en paz descanse, cuando vio en brotar en la cocina de su casa de la calle Rodríguez Acosta de Bélmez de la Moraleda (Jaén), unas misteriosas caras.

Desde entonces han desfilado por mi casa, un fontanero, que firmó un parte de siniestro en menos de un minuto y se largó para nunca más saber de él diciendo que no era tema de mi piso, también lo hizo un amigo mío, fontanero, dos administradores de fincas, dos peritos, uno por mi seguro de hogar y otro por el de la finca colindante, que no termina desde hace tres meses de entregar su informe, pero que dice que está de acuerdo en todo con el dictamen del perito de mi seguro y en que se trata del de la bajante de la casa colidante, el vecino de arriba y su abogado, que a cuenta de esta historia ,para descartar causas, mi comunidad ,reunida en junta , les ha arreglado su terraza y, por fin el tema, después de innumerables llamadas a un call center, donde a su vez he repetido innumerables veces la misma historia y también innumerables ocasiones me han dicho que siguen el procedimiento establecido, ha terminado en manos de una abogada , que me ha sido asignada por mi seguro de hogar y a la que conozco sólo de voz y, ahora, de rostro tras minucioso rastreo e investigación realizada en Facebook . Según su voz, dulce y agradable, el tema va ir por declarativo ordinario, dado que "entiende" que se trata de algo " de cuantía inestimable", lo cual podría "conllevar posibles recursos y demás parafernalia" y de mientras mi despacho seguirá patas arriba . ¿Y las manchas de la pared? Pues verán, cuando llueve, lloran, pero no vean ustedes como lo hacen como que estoy por enviar un vídeo a Iker Jimenez de "cuarto milenio"

Tengo que decir que desde el call center me han llamado recientemente. Sí, me han llamado, para conocer el grado de satisfacción de sus servicios.

Haritz


P.D: Efemérides Dña Elena y D.Jaime de Marichalar han obtenido ya el divorcio


4 de enero de 2010

LO QUE SE APRENDE PERDIENDO LA CARTERA



El día dos, anduve con Luisa rebuscando un buen rato por el salón, la cocina, el estudio, y mi habitación, pero no la encontramos. Faltaba mi cartera. Se tuvo que ir sin cobrar la semana.

Si el día año nuevo no salí, debió ocurrir en la nochevieja. ¡Más de un día sin tarjetas y sin darme cuenta...!. Conecté el ordenador, las cuentas se encontraban intactas. Llamé a objetos perdidos, no había nada con mis datos, finalmente marqué el número de la caja de ahorros.
-Buenos días. He perdido mi cartera.
- Lo lamento. Déme sus datos, por favor
- Ya tiene bloquedas las tarjetas.
- Oiga, mire .No tengo efectivo en casa.
- Lo sentimos, pero hasta el jueves, no tendrá operativas las nuevas tarjetas de crédito, pero puede usar nuestro sistema de “pago amigo”[1]. Feliz año.
- Muchas Gracias. Feliz año.
Me senté en mi escritorio y las imágenes de la nochevieja vinieron a mi mente como fotos de un power point. No me refiero al discurso del Lehendakari, tampoco al programa “ Vaya semanita”, sino a cómo pagué el taxi, que me trajo hasta el mismo portal, la conversación que tuve con el taxista, lo que hablé por teléfono con mi novia, a quién acababa de dejar en casa con su familia y hasta las sopas de ajo que calenté en la cocina poco antes de acostarme. Sin duda, se cayó de mi bolsillo al salir del taxi.

Perder una cartera resulta una putada , pero ¿ylo qué se aprende? Se aprende mucho. Que no resulta necesario gastar por reyes, que si hay gente que en vez de devolver algo se lo apropia, existen más personas dispuestas ayudarte. El carnicero, puso en mi mano una pechuga de pollo fileteada, un par de hamburguesas y trescientos euros, la baserritarra a la que compro la verdura, oye la conversación y me regala una lechuga, los propietarios del bar, donde mi novia y yo tomamos cañas, quisieron prestarme dinero y lo más importante con lo que tienes en el congelador se pasa porque peor se ve quién no tiene nada.

El domingo, día tres, a las ocho de la mañana el teléfono nos despierta a mi novia y a mí. Un señor, que vive en la otra punta de la ciudad. Ha aparecido mi cartera cerca de su portal. Están mi DNI, las tarjetas y el abono del fútbol, pero falta el dinero. ¿Y la lotería? pregunto. No está. Lástima era el único décimo que jugaba. Me dice que me deja la cartera en un bar.

Pensándolo bien para que quiero lotería, teniendo amigos así.
Haritz
[1] No sabía que los bancos tuvieran algo de amistad, pero se trata de una forma de sacar dinero de un cajero sin tarjeta, sólo con unas claves especiales.

31 de diciembre de 2009

HARPO HABLA


Mi abuela, ,mujer pequeña y menuda, de pelo blanco con moño recogido, apenas levantaba un palmo. El paso del tiempo difumina las imágenes , pero aún recuerdo, como si fuese ayer, sus ojos grandes, que daban vida a su rostro surcado de arrugas. Llegó desde Palencia, pero nadie lo hubiera dicho porque hablaba un euskera primoroso, en una época en la que el gobierno no facilitiba aprender el idioma, y mucho menos existían los euskaltegis…

Los domingos tocaba visita. De la mano de mis aitatxos, lloviera o hiciera sol, cruzábamos el puente de la avenida y tras dejar atrás el almacén de efectos navales, en el que el maniquí de un viejo buzo, con su escafandra de metal,colgaba suspendido de una pared, transitabámos entre calles hasta llegar su casa junto al viejo lavadero. Para mí, aquello, resultaba una expedición.
Eran tardes de queso, pastas y “Quina San Clemente” y debo confesar, que no me gustaban, pero, una vez dentro de aquel destartalado piso, mientras los mayores hablaban de cosas de mayores, disfrutaba, desde la ventana de la cocina, con la visión de la vieja plaza de toros que, muda y solitaria, aguardaba las grandes cárteles de Agosto o bien me hacía invisible para escabullirme hasta el cuarto de los trastos viejos.

INTERNET, a veces, me recuerda aquel cuarto en el que encontrabas de todo. Dicen, no sé si leyenda urbana o no, que si este mundo desaparece , quedará, por si alguien quiere saber de nosotros… , acumulado, todo el conocimiento de la humanidad en la red.

Si existiera una civilización superior, que viniera a una tierra devastada, dudo que le interesara saber algo de unos terrícolas, que se autodestruyeron a sí mismos, pero, aún admitiéndolo como posible, puede que se encuentren la referencia de este libro que descubrí navegando por la red. “Harpo Habla".
Hasta este momento conocía los libros de Groucho, pero desconocía que Harpo hubiera publicado sus memorias. Este será mi primer objetivo de este año, conseguir este libro, porque deseo que el hermano travieso de los Marx me cuente como veía el mundo y el Hollywood de aquellos años.

Y en esta época de discursos de Obispos que llegan, Presidentes de gobierno, Consejos de Administración, Clubes de fútbol y del Rey, os dejo esta presentación que hizo Harpo de su libro, en la TV de los cincuenta. Aún, sin hablar, más claro no se pueden decir las cosas. Que tomen nota los asesores de comunicación para, que, cuando por estas fechas, regresen como " el turrón el almendro" los discursos de algunos, éstos mejoren y se hagan más creíbles.

Feliz Año Nuevo. Urte Berri On

Haritz

P.D. Salud y libertad. brindis anarco.

24 de diciembre de 2009

QUE LA PAGUEN ELLOS


Casi veinte grados, y esto casi no parece ni Navidad. ¿Navidad? ¿Qué es la Navidad? Los creyentes, dicen que se conmemora el nacimiento de Cristo, aquel que expulsaba a los mercaderes a latigazo limpio del templo, el que predicaba en arameo mensajes peligrosos para el orden social como amar al prójimo como a ti mismo o que los últimos serán los primeros.

Al llegar a estas fechas, todo el mundo debemos ser felices por decreto ley, aunque nos encontremos jodidos y encabronados, las mesas de las oficinas y los ordenadores, porque, ahora, resulta más ecológico enviar christmas digitales, se petan de felicitaciones y de tarjetas de gente de cien mil leches, raleas y procedencias a la que no conoces, que el resto de los días del año no te saluda o te mira de arriba abajo.
Días de consumismo , a pesar de que los precios de los productos se pongan por las nubes y te empeñes con la VISA para meses y todo porque es Navidad.

En medio de todo esto, en esta city, una polémica, iluminación navideña sí o no. El Ayuntamiento la ha suprimido por la crisis. Los defensores de las bombillas , principalmente comerciantes, dicen que la ciudad se encuentra triste. ¿Triste? Tristes son mileneuristas que no llegan a fin de mes y viven en la precariedad, los que han perdido el empleo en base a dudosos ERES[1] de empresas que, ahora, no obtienen tantos beneficios , aunque durante años y años se han forrado, los que sufren vacíos por fallecimientos debidos a los accidentes laborales, enfermedad, o asesinato, quienes se encuentran injustamente en prisión, o se ven obligados por la necesidad a vivir junto a quién te maltrata día sí y día también por citar algunos. Esto sí que es tener, no sólo navidadesoscuras, si nos trescientos sesenta y cinco días del año oscuros.

Pues si los comerciantes se benefician del consumismo y dicen que se ven perjudicados por la falta de iluminación, que la paguen ellos y no yo con mis impuestos.

haritz

p.d. Hablando de Navidades, que el gran inquisidor del Santo Oficio , levante" el nihil obstat" al libro del sacerdote Jesús Pagola “ Jesús aproximación histórica” . Pagola, tan sólo pretendió mostrarnos, no al Jesús divino, si no al Jesús hombre . Se lo pide un no creyente.
[1] ERE= Expediente de regulación de empleo